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5 de enero de 2016

PREMIOS


Carretera de la Boca do Inferno es un relato en el que la frontera entre la historia real, la historia posible, la pura ficción y la fantasía se diluye hasta convertir la anécdota en lo que pudo -o debió- haber sido y no fue. Una especie de enmienda del pasado, de pretérito corregido y mejorado; en definitiva cumple la intención primera de la literatura que no es, al fin y al cabo, más que un trasunto mejorado de la vida.
La peripecia se dio, justo casi en los mismos términos. Los personajes vivieron. Aleister Crowley con su mismo nombre y vida pero distinta muerte. Su amante alemana Anni L. Jaeger como Leni Blumenstal. La revista esotérica Equinox como Orfeo(en homenaje a la portuguesa Orpheu). El vapor Alcántara, el diario Noticias Ilustrado, la editorial Mandrake Press, el muelle del Conde de Obidos... y Lisboa componen el marco de la ficción y fue también el de la realidad.
Antero Guimaraes, el coprotagonista del cuento, bien podría ser un heterónimo más del autor de El libro del desasosiego: triste empleado aficionado al esoterismo, asustadizo y entusiasta, que compartió unas semanas del otoño del 1930 con el mago galés en Lisboa, como los compartiera Fernando Pessoa con Crowley.
Pero al margen de su materia, lo que más importa en el relato es la ordenación y ritmo de los acontecimientos y su sorprendente cierre. El individuo fuerte, de ancha sonrisa, mundano y jovial que decide utilizar al pusilánime Antero Guimaraes como su ángel anunciador y el temor del pobre portugués que se siente amenazado sin saber bien de qué. Un oscuro presagio recorre la historia, una velada acción del nigromante que puede ser terrible e inquieta tanto al amigo luso como al lector: la "espesa niebla misteriosa", "la caligrafía negra y decidida", la fama de mago demoníaco... van minando la moral de Antero, casi un insecto frente al gran hombre que lo arrolla y aboca a no se sabe qué y que sólo la frase última del relato revelará.
Aparte de su estilo cuidado, un bien dosificado suspense y un tono oportuno, fueron las consideraciones anteriores las que llevaron a los miembros del jurado a otorgar el premio a este cuento que deja en la penumbra su propia naturaleza, como en la penumbra sigue la historia real.


Juan Villa Díaz.
Presidente del Jurado.
PREMIO DE RELATOS CORTOS "CIUDAD DE HUELVA" 2001.

PREMIO DE TECNOCUENTOS RNE. 5.0. Radio 5. 








BRINDIS DE SAN VALENTÍN
La manera en que mueve las manos, su cadencia al hablar, la espalda de trapecio invertido, una sonrisa que es a la vez de niño y de lobo, el olor, el sabor y el tacto que le imagino.
Por fin lo tengo ante mí.
Levanto el cóctel verde fluorescente y brindo por los prodigiosos avances de la técnica holográfica. Más perfeccionada que ayer pero menos que mañana.
El rayo láser que lo crea atraviesa mi copa.
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PREMIO IGUALDAD DE ARANDA 



Sobre el Relato:
Diario de la Ribera (9 de marzo de 2010): "trata de una mujer, contratada por un artista para servir de modelo, que no entiende su trabajo, ya que el autor sólo la utiliza para desarrollar creaciones sobre las mujeres en el arte a lo largo de la historia sin tener en cuenta sus rasgos e incluso su imagen a pesar de que el cuerpo femenino lo dispone a conveniencia".


Crónica de Olivia Ardey
Diario del Duero
Bellas y eternas musas
La exposición de la que surgió la idea para el relato. 
Noticia en Premios Literarios

PREMIO CRUZANDO CULTURAS 

Sobre el relato:
"Magia y humor a partes iguales componen esta fábula de apenas setenta líneas, en las que se reconoce el culto a la superchería entre las colectividades que han asumido el paciente y alienante papel de sentirse guiadas, vigiladas, controladas, sentenciadas y -también, por qué no- protegidas por el ojo sempiterno y omnipresente del 'Gran hermano'.
Ante un vacío e insensible ojo de cristal la disciplina es absoluta, el rigor intachable, el respeto inviolable, total la credulidad en el gran fetiche: la máscara sustituye al rostro,la mentira bien traída a la verdad más incómoda. ¡Cuánto crédito de visionario le damos, a veces, a un tuerto, si previamente nos ha sabido convencer de que su ojo vacuo es la bruja esfera que nos va a premiar o castigar! El apólogo de Rosario Raro nos habla de la sagacidad y de la credulidad humanas, los dos naipes con los que juegan los que mandan y los mandados".
Gregorio Torres Nebrera
Catedrático de Literatura Española en la Universidad de Extremadura.

PREMIO DE MICRORRELATOS RADIO 9


PLÁSTICO
Pasaba muchas horas en nuestra terraza jardín. Sembraba, trasplantaba, abonaba, regaba, podaba. Yo lo miraba desde la ventana. Mi jardinero fiel. Un día salí, me acerqué a las plantas, estaban perfectas. Toqué sus hojas y sus flores. Eran todas de plástico.







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